El síndrome del Buffet Libre

Escrito por LLuisTomas el día 08/04/2012 - 22:52

Hace poco tiempo, Salvador Llopis ha publicado un excelente artículo titulado "¿Saturación TIC?" en el que describe lo que yo acostumbro a llamar, el síndrome del buffet libre, sobre todo cuando es la primera vez que alguien acude a uno de estos establecimientos. Queremos probar todos los platos, todo nos parece delicioso y cuando ya tenemos el plato lleno vemos algo que no nos hemos puesto en el plato de otra persona.

Pero, ¿Cómo combatir esas ansias? ¿Cómo comer lo que nos apetece sin reventar y sin quedarnos con hambre?

Muchas veces me encuentro con compañeros que se ven desbordados ante la tecnología por un lado y ante la ingente cantidad de aplicaciones y recursos, me comentan que están desorientados y que han probado tal o tal otra cosa y a pesar de ello no acaban acertar.

Mi consejo siempre es el mismo: primero define claramente QUÉ quieres hacer y luego ya buscaremos el CÓMO y con qué medios. Porque muchas veces ocurre que no tenemos una idea clara de lo que queremos hacer y nos ponemos a buscar por Internet y empezamos a encontrar cosas interesantes, maravillosas, enlaces a otras cosas más interesantes y más maravillosas y al final nos han pasado muchas horas de clics, vídeos, lecturas, infografías, tutoriales, foros... y cuando nos alejamos del ordenador nos asalta la sospecha de que no hemos aprovechado el tiempo y lo que es peor, tampoco hemos encontrado aquello que buscábamos.

A esto se le llama procrastinar y a parte de ser bastante común Internet facilita que se pueda procrastinar a diestro y siniestro puesto que las interconexiones entre webs es tan grande y atractiva que a poco que se tenga un poco de curiosidad se cae en la trampa.

Pero ¿Cómo evitar esto?

 

Lo primero que deberíamos hacer es fijarnos unos objetivos, focalizar la búsqueda en aquellos aspectos que nos resulten de interés e intentar evitar la procrastinación.

Por eso resulta casi imprescindible disponer de un plan de búsqueda, a ser posible esbozado sobre papel y poniendo éste bien visible en nuestra “cabina de navegación” a modo de Pepito Grillo particular.

Definir claramente QUÉ estamos buscando y PARA QUÉ lo queremos emplear, esto nos debería generar un conjunto de palabras clave que son las que usaremos para empezar a realizar la búsqueda.

Si usamos redes sociales educativas podemos preguntar en general o bien a miembros destacados por sus aportaciones en los ámbitos en que estamos interesados, también podemos buscar en foros y grupos específicos. Por fortuna, en esta nebulosa de recursos educativos en la red están empezando a aparecer núcleos de condensación y la tendencia es a que se cree una red entre estos núcleos o nodos (citando a Jordi Adell).

También se pueden utilizar los buscadores de Internet, aunque el éxito de la búsqueda estará en gran medida en la idoneidad de las palabras clave empleadas, no quedarse únicamente con los primeros resultados puesto que hay técnicas para posicionarse en ellos y en la fiabilidad de las fuentes que nos reporten estos buscadores.

 

Y sobre todo no deberíamos olvidar CUÁL es la intención que perseguimos, ¿Formar en una herramienta determinada? Que quedará superada por nuevas versiones en pocos meses, o desaparecerá del universo 2.0, o pasará a ser de pago... o ¿Formar en unas habilidades? Aprendiendo a procesar la información y obtener unos resultados genuinos que satisfagan los planteamientos iniciales, dotando de capacidades y comprensión a quienes las realizan y por tanto pasando a formar parte de sus conocimientos.

 

Y finalmente una reflexión sobre la “durabilidad” de lo elaborado, no hace mucho tuve que desprenderme de los miles de folios de apuntes realizados durante mi formación universitaria, evidentemente mientras lo hacía pensaba que los podría digitalizar, pero al mismo tiempo me daba cuenta de que mucha de aquella información ya había quedado obsoleta o bien la podía consultar on-line, pero que el conocimiento que adquirí realizando aquellos apuntes y trabajos sigue presente en mí, ojeando dosieres al azar recuperaba aquel conocimiento de donde quiera que esté guardado en mi cerebro. Y esto me llevó a pensar en los PLE y las PLN. De los que hablaremos otro día.

 

Enlaces de interés:

-Thinkwasabi nos enseña combatir la procrastinación.

-Criterios para la elección de recursos educativos digitales gratuitos, UNAM - Mexico.

-¿Cómo innovar con las TIC en el aula? Gestion-Educativa.net 

Pero, ¿Cómo combatir esas ansias? ¿Cómo comer lo que nos apetece sin reventar y sin quedarnos con hambre?