¿Es necesaria una herramienta educativa específica?

Escrito por Salvador Llopis el día 22/11/2010 - 19:07

La eclosión del ipad ha hecho pensar a muchos docentes que ésta puede ser una de las futuras herramientas TIC educativas. Existen otras como el crunchpad, irobot apad, iFreeTablet, etc., pero en el fondo, ¿No necesitaremos una herramienta única, específica,  que cubra todas las necesidades de un alumno-profesor en el día a día?
Ante los últimos anuncios y apariciones de nuevos aparatos he llegado a la conclusión de que una vez más en educación nos adaptamos a lo que se fabrica para otros campos. Estamos tan ávidos ante la novedad, que no tardamos en adaptar por complicado que sea, cualquier invento a la tarea docente, véase Nintendo DS, pdi con mando Wii. Esta actitud, para nada reprochable es propia de docentes vanguardistas, investigadores o creativos, pero no de aquellos que no buscan, ni más, ni mucho menos, que trabajar en el aula con TIC; al final el "grueso del pelotón". Creo que es necesario que los chicos no estén aislados del mundo y que en la escuela deben mantener una relación directa con lo que se cuece en el resto de sus vidas, pero eso no debe implicar que adaptemos constantemente herramientas en vez de crear unas que sean verdaderamente efectivas dentro del aula. Ejemplos como twiducate, teachertube o edubuntu son ejemplos claros en la web 2.0 que se deberían trasladar a la creación de hardware.

¿Necesitamos una herramienta específica?

En la India parece que lo tienen claro, hace meses que publicaron la creación de Sakshat, un tablet  impulsado y desarrollado  por el Gobierno Indio que tiene un coste cercano a los 35 dólares, cargado de software de libre distribución y con un apoyo web asociado a la herramienta. La cuestión sería, ¿un modelo como Sakshat debidamente retocado no sería lo más eficiente?

Yo creo que necesitamos una herramienta específica. En su día se inventó el libro de texto (con unas características muy particulares que lo diferencian de otro tipo de publicación), supongo que partiendo de la necesidad de que el alumno pudiera transportar la información que el maestro le transmitía en clase, alentado por los avances en las técnicas de impresión y fabricación del papel.

Hoy podríamos establecer el mismo paralelismo (salvando las distancias); el alumno necesita en su casa la misma herramienta que en la escuela. Y entonces nos podríamos preguntar: ¿No valen las herramientas comerciales? Portátiles, tablets, netbooks..., por supuesto que sirven, pero la versatilidad, el "uso para todo" de estas máquinas es quizá lo que le suma inconvenientes  y trabas para la docencia, equipos, cuyas múltiples aplicaciones a veces nos estorban para realizar actividades sencillas y efectivas en el aula.

Me explico; si en vez de asumir herramientas comerciales con un amplio espectro de utilidad (hogar, ofimática, acceso a internet, empresa...), ideamos una herramienta específica para la didáctica no tendrá puntos débiles en ese campo y cumplirá su labor, aunque también les sirva a los alumnos para sus "tareas" más personales. Con esto evitaríamos "interferencias", configuraciones, problemas que nada tienen que ver con la práctica docente, pero que en ocasiones suponen un lastre a profesores, al usarlo en el aula y a los alumnos y sus padres en casa.

Podemos entonces, llegar a la conclusión de que lo más útil sería recoger todas las utilidades  mencionadas pero además aquellas particulares que necesita la enseñanza, envueltas en un entorno sencillo, cerrado pero no limitado. Quizá los que han visto en el ipad o en irobot (con android) una herramienta útil para el aula es porque han experimentado la sencillez, no tener más que posar un dedo para realizar una tarea. Quizás algunos piensen que se trataría de un sistema "cerrado" que limitaría sus posibilidades docentes, pero insisto, si queremos que todos los profesores, todos los alumnos y todos los padres usen la herramienta ésta debe ser sencilla y directa. Otro aspecto a favor es que el alumno, vería ese instrumento como una herramienta de aprendizaje, sin las connotaciones de un ordenador (juegos, ocio, chat, que por supuesto deben estar instaladas).

Sé que los puristas se me van a echar encima, dirán que los alumnos tienen que utilizar equipos que les resuelvan problemas en el futuro y que para eso necesitan la misma máquina, pero no me cansaré de hacerme eco de la idea de que enseñar con TIC no es enseñar TIC. Cuando miro a mi alrededor veo que los comerciantes usan una TPV (con un sistema cerrado), otros una hoja de cálculo, o un procesador de textos, o un programa contable, que han tenido que aprender a utilizar en su formación, pero salvando esas aplicaciones específicas el resto son las comunicaciones y las herramientas online las más necesarias, y para ésto hace falta la formación que estudiando con TIC se les puede ofrecer en las escuelas  (trabajo colaborativo, email, investigación por la red, presentaciones, elaboración web...)

Para concluir, echo en falta más I+D en el sector TIC educativo, los avances llegan en una carrera  a modo de "La conquista del Oeste", todos, fabricantes de hardware, webs educativas, proyectos institucionales, editoriales, corriendo en paralelo y buscando "la solución definitiva", pero finalmente estableciéndose en el territorio que les parece más fértil y poniendo vallas a su alrededor.