Un curso (breve) de narrativa digital

Escrito por Mario Aller el día 26/06/2010 - 23:55

Llegan el verano y el tiempo de descanso, si es que la crisis lo permite. También es un buen momento para volver la vista atrás y observar el trabajo realizado. Es lo que he tratado de hacer en este post, aunque no sé si lo habré conseguido del todo. Como la narrativa digital es un tema que me gusta, tanto como los cuentos del mundo, he seleccionado algunos de los artículos que he escrito y les puse el nombre de curso (breve, claro); os invito a acompañarme...

Este curso que ahora termina, por llamarlo de algún modo, empezó con un post muy bueno: Contar historias digitalmente, del compañero Néstor Alonso. El tema me interesaba mucho, sobre todo si puede relacionarse con el universo de los cuentos populares, y por supuesto con la creación de historias en general. Así que, por motivos personales y profesionales, aquella entrada significó para mí el inicio de un nuevo curso. Por esa razón, mi primer post en este gran sitio, Educa con TIC, trató sobre la lectoescritura multimedia y su implicación en la narración de historias digitales.

En un momento determinado, al inicio del pasado invierno, cruzamos la puerta de los cuentos y entramos en sus mundos imaginarios. Realmente no se precisó ningún esfuerzo extraordinario; solamente un único requisito. Sentir que rehabilitar el imaginario popular, reivindicar una pedagogía de la imaginación, es una necesidad también vital.

En consecuencia, y para seguir en la línea del trabajo de Néstor Alonso, empezamos a fijarnos en recursos interesantes para inventar y hacer historias. Son las otras maneras de contar:

La lista de herramientas online disponibles es casi interminable, casi tanto como la historia del mismo nombre que escribió Michael Ende. Tal vez por ese motivo expusimos en otro post que las nuevas tecnologías y la imaginación no tienen por qué ser términos contrapuestos. Al contrario, la imaginación es una elección permanente hacia la comunicación. Por eso, aquello que es imaginado en la escuela, como cualquier historia, se desea también compartir. Y el ordenador transmite y comparte al mismo tiempo. Más o menos, eso es lo que dijimos en su día, y lo que todavía seguimos diciendo…

A partir de esas ideas como pretexto, en un nuevo post reflexionamos sobre el sentido actual de tres palabras que no pueden faltar en la escuela: imaginar, aprender, jugar. En ese sentido, es cierto que aprender mediante los recursos de la narrativa digital es una manera sencilla, y a la vez poderosa, de ayudar al alumnado a comprender el mundo complejo de sus experiencias. Y que, al mismo tiempo, también es un método eficaz para la integración de las tecnologías de la información y la comunicación en la enseñanza.

Por tanto, como docentes tenemos que aprovechar las posibilidades que nos ofrece la narrativa digital o digital storytelling. El profesor de la era digital, el maestro de la Escuela 2.0, se maneja perfectamente en Internet y participa de forma interactiva en las redes sociales, cuenta en blogs y wikis, y realiza podcasts y vídeos educativos. Eso también forma parte de las nuevas narrativas que utilizan el ordenador y la tecnología en las aulas.

En cualquier caso, nadie ha demostrado que la enseñanza de nuestro tiempo deba olvidar la imaginación o las emociones. Al revés, cada día parece más evidente que todo ello tiene que formar parte de la educación. Porque hay historias que pueden cambiar el mundo

Ahora ya no se lucha contra fantasmas, monstruos marinos o animales irreales. Hoy en día la educación se enfrenta a una sombra del poder, a una sombra realmente inmensa. Aquella que rechaza lo imaginario, aquella que intenta racionalizar todo, hasta las cosas más sencillas como los cuentos populares. Así trata de aprisionar los sentimientos y los sueños de la gente, sus deseos, incluso las palabras que aman. Pero si la imaginación es una elección para comunicar, la escuela tiene que ser su defensora. Si no es así, ¿acaso estamos en un mundo que va a extinguirse? Haz clic...