Competencias básicas y TIC: ¿son las TIC optativas?

Escrito por Fernando Trujillo el día 10/03/2010 - 17:13

Kids learning with computersDesde el año 2006 nuestro sistema educativo tiene un objetivo fundamental: contribuir al desarrollo de las competencias básicas de nuestros estudiantes. Mucho se ha hablado acerca del sentido de estas competencias básicas y sus implicaciones en relación con la práctica docente. La cuestión que se aborda en este post es si las competencias básicas afectan y de qué modo a la utilización de las TIC en el aula. ¿Se pueden desarrollar satisfactoriamente las competencias básicas sin utilizar las TIC?¿Son las TIC optativas?


Para encontrar la respuesta a esta pregunta partimos de las siguientes premisas:

  • Las competencias representan los recursos con los que cuenta un estudiante para manejarse en la vida y resolver los problemas que se le irán presentando. Recogen conocimientos, formas de actuar, sentimientos y actitudes en relación con un amplio número de asuntos.
  • La escuela es la única institución con capacidad para ayudar a los estudiantes para que desarrollen sus competencias de manera global y satisfactoria. La escuela cuenta (o debería contar) con los recursos, la experiencia, el personal y las prácticas para un adecuado desarrollo de las competencias básicas.

Precisamente, para que la escuela pueda cumplir con su responsabilidad es fundamental que se vincule lo que ocurre en el aula con la realidad fuera de ella. Las competencias básicas no son un aprendizaje para la vida futura del estudiante: se necesitan para el presente, aunque cada estudiante, en un proceso de aprendizaje permanente a lo largo de la vida, tendrá que ir reajustándolas y enriqueciéndolas para resolver problemas cada vez más complejos.

Así pues, la principal vía de desarrollo de las competencias básicas es la realización (en la escuela y desde la escuela) de tareas mediante las cuales los estudiantes puedan resolver problemas reales vinculados con las distintas materias del currículo. Para el desarrollo de estas tareas las TIC no pueden ser optativas sino que han de estar integradas: de igual forma que hoy para muchas de las actividades que realizamos en nuestra vida cotidiana utilizamos las TIC (al preparar nuestras vacaciones, compramos un billete de avión, averiguamos el horario de un museo, conocemos las previsiones meteorológicas, participamos en foros con personas que realizaron el mismo viaje anteriormente, etc.), no tiene sentido plantear tareas de enseñanza-aprendizaje en las cuales las TIC estén ausentes.

Es cierto que la situación en relación con las TIC no es la más deseable. En un post anterior, el equipo de Educ@contic destacaba en relación con el Informe sobre la Integración de Internet en la Educación Escolar Española que "sólo uno de cada tres alumnos de educación primaria y secundaria utiliza los ordenadores de forma habitual (más de una vez por semana) en el conjunto de sus asignaturas" y que "en cuanto a los profesores, el 28,5% reconoce que nunca utiliza las TIC con los alumnos y sólo 1 de cada 4 profesores utiliza las nuevas tecnologías habitualmente en clase. La media de utilización de las TIC con los alumnos por parte de los profesores es de 4,54 horas al mes". Sin embargo, también es cierto que contamos con muchas buenas experiencias en centros educativos de Educación Infantil, Primaria y Secundaria que nos permiten plantearnos un futuro más prometedor.

El punto de partida, en todo caso, es la organización de una tarea o un proyecto en el cual se integren

  • los intereses de los estudiantes,
  • cuestiones de interés social y
  • los contenidos de las distintas materias y áreas de conocimiento.

Este diseño requiere seguir una serie de pasos, tratados anteriormente en Educ@contic, y entre los cuales está contar con un Plan B por si surgen problemas. Definir cuál será el producto final de la tarea, los agrupamientos dentro de los cuales trabajarán nuestros alumnos y alumnas, los materiales on- y off-line que se necesitarán, la secuencia de actividades a llevar a cabo o los mecanismos de evaluación de las tareas son algunos de los pasos para preparar una tarea de calidad.

Es evidente que si no hemos utilizado nunca las TIC dentro de nuestras tareas de enseñanza-aprendizaje, al principio puede haber cierta sensación de agobio, pero hay formas de superar esta sensación y de empezar con buen pie en el mundo de las TIC. Si bien un primer factor de tranquilidad es contar con una dirección comprometida con la utilización de las TIC, el factor más importante es nuestra propia formación y aquí está una parte del problema: como afirmaba Salvador Llopis, "nuestra cualificación TIC pedagógica es baja" y probablemente no encontremos la forma de incorporar las TIC a nuestra práctica docente. Es verdad que buena parte de culpa la tienen la universidad y la formación inicial del profesorado, pero también existen soluciones que han venido, normalmente, desde la formación permanente a través de los centros del profesorado, como se ha mostrado en diversas ocasiones en este blog (véase, entre muchos otros, el caso de CEP Indalo).

En este sentido, diseñar tareas en las cuales se integren las TIC con problemas de la vida real y con los contenidos de las distintas materias y áreas de conocimiento puede ser el objetivo de nuestro "plan de formación en centro". Si las tareas integradas son la mejor forma de contribuir de manera efectiva al desarrollo de las competencias básicas de nuestros estudiantes,  su diseño es, al mismo tiempo, la mejor contribución que podemos realizar a nuestro desarrollo profesional y a la constitución de una escuela de calidad, que responde a las necesidades de sus estudiantes y de su tiempo.

Así pues, anímate: busca compañeros y compañeras con los cuales tengas complicidad y poneos manos a la obra. Estaremos atentos a vuestras propuestas de tareas integradas porque con el trabajo de cada docente y de cada centro nos beneficiamos todos.