La narrativa digital y sus posibilidades

Escrito por Mario Aller el día 02/03/2010 - 18:35

La narrativa digital o digital storytelling se desarrolló con las cámaras de vídeo, que popularizaron las historias narradas con imágenes y con sonido. Después de la aparición de Internet, fue posible compartir todas esas historias que la gente -y los medios de comunicación- creaban en cualquier parte del mundo. Pero hoy en día, determinados programas, como Storybook Weaver, y algunas aplicaciones online también están facilitando la creación y la distribución de las narraciones digitales.

En la actualidad, hay otros medios para contar historias empleando los recursos informáticos, que cada vez ofrecen más opciones. Eso llevó a algunas personas a plantear si el nombre de narrativa digital era la expresión más apropiada. Así hicieron Bryan Alexander y Alan Levine, que por eso han propuesto una nueva denominación, Web 2.0 Storytelling, pues para ellos se trata de un nuevo género o estilo. Pero, ¿a qué se refieren? Como indica la nueva expresión, a la narración de historias empleando herramientas de la Web 2.0, y también a sus medios tecnológicos y estrategias de comunicación.

La explicación del diagrama sobre la Web 2.0 Storytelling, que presenta las razones que para ellos definen a esta nueva denominación, es la siguiente (EDUCAUSE, 2008):

  • La columna de la izquierda refleja la historia más reciente de Internet: la narración oral, la narración y publicación en la Web 1.0, la narrativa digital, el hipertexto, los periódicos, revistas y novelas, la radio, la televisión, etc. 
  • La columna del centro sirve para indicar el actual contexto: la Web 2.0 y los juegos, tanto los interactivos como los de carácter social.
  • Por último, en la columna de la derecha se halla el futuro, la posible evolución de Internet: la llamada Web 3.0 semántica y los dispositivos móviles.

Parece evidente que una expresión como digital storytelling encajaría en una etapa anterior de la web, en su primera fase. En el momento de su aparición, las aplicaciones online de tipo multimedia todavía eran un sueño, y nadie imaginaba que tendrían el desarrollo tan profundo que presenciamos en nuestro tiempo.

A pesar de todo, la expresión narrativa digital o digital storytelling aún conserva mucha fuerza expresiva, sobre todo porque los hablantes utilizamos aquello que fue conocido como “la economía del lenguaje”. Además, en esta acepción se integran muy bien otros contenidos relacionados con la creación de historias, que de esa forma mantienen la vigencia y la eficacia descriptiva de la expresión original.

Así, por ejemplo, entre los programas comerciales que hay para inventar historias y escribir en el aula con el ordenador, Storybook Weaver creo que es uno de los más atractivos. Se trata de una aplicación que ofrece muchas posibilidades, especialmente en la educación primaria. Se puede usar en castellano, en inglés o en las otras lenguas del estado, y aquí apareció con el nombre de El Pequeño Escritor. Como recurso para escribir es una herramienta ágil y motivadora, que también facilita el paso de la imaginación creadora a la pantalla del ordenador. Es decir, a las formas más sencillas de la nueva narrativa digital. Para conseguirlo, estas son algunas de las posibilidades que proporciona:

  • Aproximadamente 1.800 imágenes prediseñadas, con la opción de poder ser modificadas.
  • Alrededor de 20.000 combinaciones entre escenarios, colores y diseños propios.
  • Incorporación de sonido y música, desde archivos propios del programa.
  • Distintos tipos de letras, con las mismas características de utilización que un procesador de textos habitual.
  • Vocalización de los textos escritos, aunque con algunas dificultades en la pronunciación, pues el idioma de origen es el inglés.
  • Variedad de formatos para la impresión de los trabajos en papel.
  • Y, como ya se indicó antes, la posibilidad de poder escribir en las diferentes lenguas de nuestro currículo.

Este programa salió al mercado hace algunos años, pero en la versión que conozco funciona sin dificultades en Windows XP y Mac OS X. Al parecer, existe una versión más actual con otras funciones, entre las que destaca la opción de guardar los trabajos como documentos web. Pero aquí no ha llegado…