Con la llegada de la Escuela 2.0 se está hablando mucho sobre formación del profesorado en relación con las TIC, pero fundamentalmente en relación con la formación permanente: la preocupación es preparar al profesorado que ya está en la escuela para conseguir que la Escuela 2.0 sea un éxito. Sin embargo, hay un recurso más barato y efectivo que la formación permanente del profesorado: una formación inicial de calidad.<!--break-->
Precisamente, el momento para hacer esta reflexión parece adecuado: están a punto de empezar los nuevos Grados de Educación Infantil y Primaria y el Máster de Secundaria acaba de echar a rodar. Es, por tanto, un buen momento para revisar cómo es la formación inicial del profesorado en relación con las TIC.
Dada la importancia de las TIC en nuestra sociedad y para el proceso de aprendizaje en la escuela (donde incluso se debe contribuir al desarrollo de la competencia digital y para el tratamiento de la información), la lógica nos dice que, entre las competencias que se hayan definido para la formación inicial del profesorado, la universidad habrá incluido las TIC. Motivos tiene para hacerlo:
Pues bien, ahora os propongo un juego. Visita la página web de tu universidad más cercana, busca el nuevo tÃtulo de Grado en Educación Infantil y Primaria (a veces está realmente escondido y tendrás que tirar de buscador...); una vez que los hayas encontrado, cuenta cuántos créditos se dedican a las TIC en este nuevo grado y calcula el porcentaje en relación con el total de créditos.
¿Qué tal?¿Lo has hecho ya? Si quieres, empiezo yo con tres universidades importantes en nuestro paÃs y tú sigues con la más cercana a ti:
Podrás decirme que este análisis es demasiado superficial o que no será asà en todas las universidades y, probablemente, tendrás razón. Puede que haya referencias a las TIC en otras materias y asignaturas del currÃculo o puede que, simplemente, las TIC sean una forma de trabajo del profesorado en las facultades de Educación y no sea necesario una asignatura especÃfica mayor que las ofertadas. Puede que sÃ.
O puede que no: cuando la ANECA, en la elaboración del Libro Blanco para el tÃtulo de Grado en Magisterio, le pide al profesorado universitario encargado de la formación inicial del profesorado que valore la importancia de las competencias nos llevamos dos sorpresas. En Educación Infantil, la competencia menos valorada de todas es "ser capaz de fomentar experiencias de iniciación en las nuevas tecnologÃas de la información y la comunicación" (pg. 96); en Primaria, las TIC no son bien valoradas para la enseñanza de las matemáticas o las ciencias (¡!) y sà para la enseñanza de la GeografÃa e Historia.
Asà pues, en general no podemos presuponer una buena actitud del profesorado universitario de las facultades de Educación hacia el uso de las TIC, aunque sea con todas las precauciones debidas.
¿Qué panorama dibuja esto? Los créditos dedicados a las TIC de manera especÃfica (a veces optativos, siempre escasos) y la probable poca predisposición del profesorado universitario hacia la utilización de las TIC en sus aulas no nos hace presagiar una buena formación inicial del profesorado en relación con las TIC, a pesar de que ésta esté recogida entre sus competencias. Y asà no llegamos a ningún lado.
Por tanto, serÃa deseable que en los próximos años se analice cómo está siendo esta formación inicial y, si no es la adecuada, que se realicen las modificaciones adecuadas de los planes de estudio correspondientes. Nos jugamos con ello no sólo que la Escuela 2.0 sea un éxito o no: es la incorporación de nuestros estudiantes a la Sociedad de la Información y el Conocimiento lo que está en juego, y con eso no se juega.