Estrategias de uso de portátiles en el aula

Escrito por Salvador Llopis el día 04/01/2010 - 20:14

Los ordenadores portátiles van llegando a las aulas, independientemente de las pulgadas de su pantalla, un portátil cuenta con características que hacen que su uso en el aula tenga también formas de trabajo distintas a las de un "aula de ordenadores" al estilo tradicional. A través de este post, para principiantes, intentaré transmitir algunas estrategias de uso, desde la experiencia personal, con el objetivo de animarlos a realizar una actividad y a probar esta herramienta.

Las especiales características de los ordenadores portátiles hacen que con ellos se cumpla en la extensión del término la definición de "herramienta TIC". Los podemos usar cuanto los necesitemos, mantenerlos cerrados, usar uno por alumno o varios para toda la clase, sin aparatos fijos en las mesas, causa de estorbo o distracción y sobre todo sin parapetos de 17 pulgadas ocultando la cara de los alumnos. Simplemente, como si de un libro  o un lápiz se tratase, los sacaremos cuando sea necesario.

Para aquellos que no habéis utilizado un aula móvil será necesario aclarar este término:

Se podría definir como el conjunto de portátiles, tabletpc, netbook o classmate que, bien transportados por el propio alumno (si poseen uno) o en un carrito, se llevan a la clase independientemente del área que se esté impartiendo.

El uso del aula móvil, como cualquier evolución, conlleva ganancias y pérdidas y sólo es admisible cuando las primeras superan con creces a las segundas. Para esto es necesario cambiar planteamientos; no vamos a hacer lo mismo que hasta hoy y, por supuesto, tendremos que replantear nuestra forma de trabajar. Además, debemos tener en cuenta las pérdidas de tiempo, en iniciar, en apagar, la duración de las baterías, etc.., y por lo tanto ser más exigentes en la distribución de tiempos.


Para empezar:
Paradójicamente la primera parte de la clase la impartiremos sin portátiles. En ella explicaremos de forma clara y precisa qué vamos a hacer, cómo y cuánto tiempo dedicaremos a la actividad. En la segunda les dejaremos familiarizarse con ellos.


Normas:
Será necesario establecer unas normas claras que serán vigentes para siempre y que colocaremos en un sitio específico (un cartelón en el aula o, si disponemos de ella, en la pizarra digital). Serán recordadas al inicio de cada sesión para no perder referencias con la rutina.

Ejemplo de normas:

  • Los equipos serán repartidos por el encargado (cada día uno).
  • Se iniciarán cuando lo consigne el profesor, no antes.
  • Se seguirán las instrucciones del ejercicio, sin entrar en webs o aplicaciones no autorizadas (nunca chatear o visitar páginas personales si no forman parte de la actividad).
  • Cualquier duda la resolverá el profesor o el alumno ayudante.
  • Si el profesor está ocupado se esperará a que termine avisándole solo una vez.
  • Si el equipo se bloquea o apaga avisaremos al profesor o al alumno ayudante y esperaremos.


El incumplimiento de las normas deberá inevitablemente apartar a alumno de la actividad, realizándola de forma tradicional.

Alumnos ayudantes:

Podemos, y es conveniente hacerlo al principio, nombrar alumnos que colaboren con el profesor. No debería ser necesariamente el que más conocimientos TIC posea, sino aquel que con alguna competencia importante, tenga también un alto sentido de la responsabilidad. Previamente le explicaremos sus funciones (en un recreo por ejemplo) haciendo hincapié en la importancia de su labor.

Posibles funciones compartidas con el profesor:

  • Reinicio de equipos colgados.
  • Atención de dudas (a veces los alumnos no escriben correctamente las direcciones web, el login, etc.).
  • Atención de mensajes de alarma (antivirus, batería baja, etc.).


Organización de la clase:

Debemos ser claros en:

  • Qué es lo que se va a hacer, trabajo de campo, etc.
  • Quién lo va a realizar ( en caso de trabajar por grupos, repartir roles para que solo 1 ó 2 utilicen el ordenador)
  • Cuánto tiempo tienen. Es mejor quedarnos cortos y luego aumentárselo, si no puede que se entretengan.
  • Qué resultado final queremos. Una presentación, un póster, una redacción, un artículo, un dibujo...

Agrupamientos sencillos:

  • 1 alumno 1 ordenador: exige más dedicación personalizada por lo que si el grupo es grande nos podemos ver desbordados. Es interesante cuando todos los equipos funcionan bien. La ventaja principal es que todos los alumnos se ven con la obligación de trabajar. Si algún alumno se retrasa mucho se le puede agrupar con otro más avanzado teniendo en cuenta en la evaluación los motivos del retraso.
  • 2 alumnos 1 ordenador: los grupos los forma el profesor, teniendo en cuenta las características personales y de aprendizaje de cada uno. Su punto fuerte es que son dinámicos, trabajan deprisa y siempre hay uno que va haciendo avanzar al compañero. Atentos a los monopolios, puede que alguno tenga tentaciones parásitas en vez de simbióticas.
  • Por grupos: (entre 3 y 5 alumnos), uno o dos realizan las tareas TIC, los demás el trabajo restante (se deben turnar por días) y no es conveniente que estén juntos, sino que se unan al resto cuando hayan realizado la tarea de búsqueda, por ejemplo.
  • 1 equipo o 2 por clase: podemos organizar un rincón con un "experto" diario, que realiza las tareas que el resto de la clase necesita.

Como siempre en todo comienzo es recomendable que la primera experiencia sea sencilla, seguramente la adaptación de los alumnos y del profesor ya suponen bastante complicación. Una búsqueda de términos o fotografías, puede ser apta para el comienzo, luego dependiendo del área, actividades online, webquest, aplicaciones...