Los cuentos de Grimm, reseteados

Escrito por Mario Aller el día 25/11/2009 - 18:59

Los cuentos populares forman un conjunto lingüístico y cultural fascinante, con sus raíces en el mismo origen de la historia humana. Dicen algunos que  están a punto de perderse. Realmente lo dicen desde hace mucho tiempo, y en cambio aquí siguen, entre nosotros. Tal vez porque como dijo el escritor y profesor Gabriel Janer Manila, en el cuento el niño contempla las estructuras de su propia imaginación.

Abrir un libro, se ha dicho, es como abrir una puerta. Abrir los cuentos de los hermanos Grimm será, entonces, abrir más de doscientas puertas a un mundo a la vez mágico y humano. Porque los cuentos que Wilhelm y Jacob recogieron no han desaparecido, se adaptan y sobreviven. Ni la misma factoría Disney, con todos sus medios, ha conseguido que se olvidasen. Es cierto que se aprovecha de ellos, pero así también poseen una audiencia inimaginable para el narrador de cuentos de cualquier época.

Desde el principio, Internet se convirtió en un refugio para los relatos del imaginario popular. Y los cuentos de Grimm ocupan un lugar importante. Hagamos una primera revisión:

Grimm cuentos
Todos sus cuentos ordenados por número o por orden alfabético.
La lista completa y en varios idiomas. Audiolibros. Indispensable.

Cuentos escogidos de los Hermanos Grimm
Una reproducción digital de un libro publicado en 1879,
de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

iVoox - audioKiosco
Audiolibros con Los músicos de Bremen, La reina de las abejas,
Hansel y Gretel, El flautista de Hamelin, entre otros...

Videocuentos
Algunos de estos relatos populares
reunidos en el blog Los cuentos de hadas.

Fairy Tale Library
En inglés, pero con versiones
de algunos cuentos muy conocidos.

http://www.flickr.com/photos/scurzuzu/2796486386/

Sin embargo, en Internet se encuentran sorpresas en muchas ocasiones. Por ejemplo, un grupo de bloggers, varios de ellos docentes, imaginó hace varias semanas otras versiones para determinados cuentos de los hermanos Grimm. Así, como si fueran sus modernos descendientes, se pusieron a soñar y a inventar, y a escribir unos nuevos cuentos para publicarlos en sus blogs. En poco tiempo, empezaron a circular por la Red unas historias algo más tecnológicas, más influenciadas por la web 2.0, pero con ciertos personajes populares que casi todos conocemos.

Aquí están reunidos esos relatos, que nos hacen pensar en los Cuentos infantiles políticamente correctos, de James Finn Garner. Pero son obras originales, auténticas, aunque con características novedosas incluso en los títulos. Muchos han visitado las aulas, y algunos han participado en eventos como el EBE 09. Claro que hay dos que no tienen nada que ver con los cuentos de Grimm, y por eso alguien puede pensar que este no es su sitio. Tal vez sea así, pero como están integrados y recogidos en Twitter (#cuentos20), creo que Jacob y Wilhelm, como recuperadores de historias, estarían de acuerdo. Esta experiencia aún sigue viva, ¿alguien quiere apuntarse?

Caperucita 2.0
de Juanjo Muñoz,
el creador de la idea
Hacksel y Geektel
de Juan R. Barranco
Blancanieves 2.0 y los siete microbloggers
de Gregorio Toribio Álvarez,
el divulgador
Pulgartuito
de Antonio Solano
La bella ausente 2.0
de Antonio González
El juego del escondite
homenaje TIC a Arthur C. Clarke,
de José L. Castillo
Rapunzel 2.0
de Luisa M. Palacios
La sirenita 2.0
de Esther Rozas Aragón

 

Si no tienes intención de ponerte a escribir pero te gusta jugar o resetear con los cuentos populares, estás de suerte. Te presentamos Proppian Fairy Tale Generator. Utiliza las funciones estudiadas por Vladimir Propp, y mediante ese material juega con los cuentos. El único problema es que está en inglés. Se trata de un proyecto que se desarrolló en la Brown University en el año 2001, dirigido por Lewis Seifert.

Como comentamos con Celestino Arteta, uno siente envidia de esas colaboraciones universitarias que existen en otros sitios. Incluso la aplicación Tar Heel Reader también procede de una universidad: University of North Carolina. Y hay más ejemplos. ¿Algún día los investigadores universitarios de aquí se acordarán de nosotros, del profesorado? Con la tecnología disponible, ¿no pueden ofrecernos aplicaciones para contar y escribir historias de uso más o menos libre? El mundo educativo, en general, creo que se lo agradecería…