¿Hasta qué punto crees necesaria la colaboración del equipo directivo de tu centro para llevar a cabo proyectos de innovación? Esta fue una de las encuestas planteadas dentro de los espacios de reflexión del Congreso de Internet en el Aula. La respuesta, rotunda. El 78 % la creyó totalmente necesaria, el 20% importante, un 0 % no necesaria y un 2 % la creÃa inconveniente. Podemos decir entonces que la labor directiva es necesaria para que nuestro centro se convierta en un centro TIC. ¿Pero, cómo abordarlo?<!--break-->
La labor directiva es complicada, como lo es la propia labor docente. Mejorar todos los aspectos del aprendizaje es uno de los objetivos de toda la comunidad educativa cuyo cumplimiento exige que todos los órganos trabajen en sintonÃa. El equipo directivo no puede quedarse atrás y, menos aún, ser una rémora, sino que debe impulsar los cambios necesarios para que el centro avance, y entre estos cambios la inclusión de las TIC en el aula, se plantea hoy como una prioridad.
En primer lugar, he de aclarar que durante el post seguiré utilizando el término "centro TIC", aunque es un hecho que desde la publicación de la LOE, que menciona en su preámbulo la garantÃa de acceso de todos a las tecnologÃas de la información y la comunicación, esta denominación estarÃa obsoleta.
Los inicios:
¿Cómo llegar a ser un centro tic?
Podemos establecer tres orÃgenes:
1. Profesores colonos (Alejandro Piscitelli)*. Son aquellos sensibilizados que han ido "contagiando" al resto del claustro en el uso de las TIC en el aula.
Quizá es la fórmula más extendida y crea unos pilares sólidos que, aunque con un proceso más lento, sustentan más firmemente los proyectos a realizar. En contra, se encuentran "vicios" y "privilegios" adquiridos que se concedieron cuando en los comienzos todo tenÃa un carácter más experimental.
2. Por moda. "No nos podemos quedar atrás", es su principal argumento. No somos un centro de calidad, si no incorporamos las TIC. Para mà este es el comienzo erróneo. No suele existir un convencimiento pleno sobre la importancia del uso de las TIC, sino que se "mercantilizan" y se usan propagandÃsticamente, lo que lleva en algunos casos a adquirir material o iniciar proyectos que rápidamente se llenan de polvo.
3. Actualización o modernización. Normalmente tras un cambio de equipo directivo o una renovación sustancial del claustro, con ideas innovadoras. Es el camino quizá más complicado, pero con garantÃas de éxito. Lo más difÃcil será convencer de un golpe a toda la comunidad educativa de la importancia de los nuevos métodos de enseñanza y sobre todo de su efectividad en los resultados. A favor, dispone de gran información autorizada que demuestra que mejorará la calidad de la enseñanza, además de contar como ya se ha mencionado con el apoyo institucional.
En cualquiera de los supuestos anteriores llega un momento en el que se hace necesario oficializar la nueva situación. Es imprescindible que la comunidad educativa sea consciente del nuevo estatus y lo asuma, elevándolo a los órganos colegiados (claustro, consejo escolar) y plasmándolo en los documentos de centro (proyecto educativo, proyecto curricular), y con ello conseguir una nueva identidad de centro. Durante algunas sesiones se debatirá, habrá defensores y detractores, escépticos y tecnófobos, incluso objetores TIC (excluidos, según Piscitelli). No es problema, como en cualquier cambio propuesto de esta envergadura, se tienen que preparar buenos argumentos y sobre todo un proyecto sólido y de visión poliédrica.
Proyecto:
Debe seguir los pasos de cualquier otro proyecto de centro, ya es bastante catártico el plan que proponemos como para complicarlo aún más.
En la siguiente presentación, se apuntan las ideas básicas que pueden conformar un proyecto de este tipo.
* Agradecimiento especial a Cristóbal Suárez Guerrero, a través de quién conocà esta conferencia.