Animación con Stopmojo

Escrito por Salvador Llopis el día 27/05/2009 - 08:09

La animación acompaña a los niños casi desde que nacen. Marionetas, dibujos animados, 3d... Posteriormente son las videoconsolas, animes. El lenguaje animado es comprensible para nuestros alumnos, es cercano y muy económico en recursos. Las aplicaciones educativas en este campo son muy interesantes, motivadoras para los chicos y les permiten expresarse en el lenguaje visual, tan presente a su alrededor.¿Qué es una animación? Literalmente una sucesión de imágenes que pasadas secuencialmente a una velocidad determinada (entre 24 y 30 por segundo) crean una ilusión óptica de movimiento. Como definición teórica no estaría del todo mal, pero, educativamente es mucho más. Realizar una animación en el aula supone inventar o adaptar una historia, secuenciarla (story board), buscar personajes, atrezo, estudiar la luz, fotografiar, editar, doblar, buscar música, y para eso es necesario dominar el tema del que se trate. Es fundamentalmente un trabajo en equipo. Hasta hace relativamente poco tiempo, las técnicas que permitían realizar estas actividades pasaban por costosos equipos de vídeo y mesas de edición. Hoy, con tan sólo una webcam, un ordenador, un flexo, la aplicación stopmojo y mucha imaginación lo podemos conseguir con efectos asombrosos. Ésta, por ejemplo, está hecha por alumnos:

 



¿Qué es stop mojo? Se trata de una aplicación con licencia GNL GPL que, en combinación con una cámara nos permite capturar fotografías. Claro, no de cualquier manera, al sacar una segunda foto la anterior nos aparece debajo de forma velada (onion skin) de tal manera que podemos hacer movimientos progresivos de objetos inanimados y dotarlos de "vida".
Stopmojo corre sobre windows, linux y mac, reconoce la mayoría de periféricos, webcam, cámara de fotos, cámara de dv, y nos genera un archivo AVI o Quicktime. Su interface es muy intuitiva y los alumnos lo manejarán con soltura en 5 minutos (tiempo que yo mismo he comprobado).

Forma de trabajo: Prepararemos un sencillo set de rodaje (puede estar al lado de cada ordenador, lo que llegue el cable de la webcam), dos cartulinas pueden ser suficientes (La esquina de una caja es muy útil. Posteriormente comenzaremos la grabación siguiendo el guión o el storyboard. El programa nos va a realizar la siguiente tarea: iremos sacando foto a foto y en cada una tendremos que mover levemente el objeto, tomando como referencia para los movimientos la foto anterior y una rejilla que no aparecerá en la grabación. Esto dará como resultado una carpeta con cientos de imágenes secuenciadas foto01, foto02... Finalmente crearemos la secuencia de vídeo diciéndole qué fotos forman parte de la misma y el resultado será un archivo AVI.

¿Qué se puede hacer? Está claro, animar. Y esto significa "dotar de vida" a algo que no la tiene. El ejemplo más típico es trabajar con plastilina, pero os puedo decir que los hay tan sencillos como trabajar con trocitos de papel pintados o con muñecos articulados. Algo que me ha dado muy buenos resultados son los Playmobil (como son "indestructibles"  todos los chicos tienen cantidad y atrezos varios) parece mentira el cariño con el que los traen a clase los adolescentes a los que les embarga la nostalgia y les ilusiona tener una nueva excusa para sacarlos de la caja de zapatos.

Claves: es recomendable organizar grupos, que dependerán del número de equipos disponibles. Cada miembro del grupo tendrá una función concreta, guionistas, iluminadores, dobladores, animadores, técnicos de captura y de edición. Este reparto se debe hacer de manera muy solemne puesto que alguno puede pensar que su función es menos relevante que la de su compañero, y puede ser rotativo en diferentes películas o secuencias.

Es una actividad que se puede desarrollar en todas las áreas, únicamente tenemos que buscar una referencia aunque sea muy tangencial con el tema que estemos desarrollando, esto les hará que investiguen sobre la materia, que al final es el objetivo.
Las películas resultantes no deben ser largas, un minuto puede ser suficiente y por lo tanto la idea que quieran transmitir debe ser sencilla (un minuto pueden ser alrededor de 1800 fotos pero podemos llegar a reducir el número de fotos por segundo a 15, menos daría muchos saltos y eso no resulta creíble). Un tiempo mayor exige demasiadas fotos y un resultado lejano puede ser contraproducente, porque una vez más nos perderíamos en el método y no el fin.

No debemos ser demasiado exigentes con el producto, la primera película tendrá saltos o no será fluida, pero las siguientes mejorarán muchísimo. Es importante no desilusionar a los alumnos.

Finalmente, los resultados se deben hacer públicos. Un estreno en el salón de actos con todos los cortos en horario de recreo, con invitaciones y carteles resulta todo un acontecimiento que les hace sentir verdaderos profesionales. Otra alternativa es la publicación en youtube.