Participa en el blog, comenta, conoce a otros autores...

Ya somos 52325 usuarios registrados!

13 Ene
5
Tu voto: Ninguno Valoración: 5 (4 votos)

Para desarrollar la competencia comunicativa es necesario participar en situaciones comunicativas. Los tiempos de aprender un idioma rellenando huecos se han acabado (o deberían) y un mundo de nuevas posibilidades se abre ante nosotros. Podcasts, blogs, wikis y muchas otras herramientas nos permiten crear situaciones comunicativas para nuestro alumnado. Pero, ¿y las redes sociales? ¿Pueden ayudarnos? ¿Cuáles? ¿Cómo? ¿Para qué?

¿Qué son las redes sociales?

Hoy, cuando parece que todos estamos conectados a través de Twitter o de Facebook, parece una obviedad preguntarse qué son las redes sociales. Sin embargo, ni todos estamos en las redes sociales ni está tan claro cómo entender este concepto.

Danah M. Boyd y Nicole B. Ellison, en un artículo de 2007 (frecuentemente citado en estudios sobre redes sociales) definen los sitios de red social como servicios que permiten a los individuos:

  • construir un perfil público o semi-público dentro de un sistema acotado,
  • organizar una lista de otros usuarios con los cuales comparten una conexión y
  • ver y compartir sus listas de contactos con las de otros usuarios dentro del sistema.
  1. Sin embargo, esta definición hoy nos genera dudas importantes: Ok, Facebook es una red social, parece claro. Pero, ¿y YouTube? ¿Y Google Docs tras su integración en Google+? Y Moodle, ¿podría ser entendido como una red social con esta definición?
  2. Linda Castañeda e Isabel Gutiérrez, en el libro de 2010 "Aprendizaje con redes sociales", y de nuevo Linda Castañeda más recientemente en la entrada "Reflexiones sobre redes sociales (definición y clasificación)", proponen una definición más compleja y que sitúa con más precisión la diversidad de "servicios" en distintas categorías. Así, distinguen entre:
  • medios de comunicación social (social media), donde lo importante es el objeto que se comparte, como en Flickr, por ejemplo;
  • herramientas de seguimiento de actividad online (lifestreaming), como Twitter, donde lo importante es la propia actividad mostrada por los "contactos", y
  • redes sociales (social networking sites), donde lo importante es la red de personas en sí misma, como en Facebook o Tuenti.

Con esta clasificación ganamos algo importante frente a la definición de Boyd y Ellison: no definir las redes sociales por su propia estructura sino por su finalidad.

Las redes sociales en educación

Desde esa perspectiva, analizar las redes sociales por su finalidad, entroncamos con la obra de Juan José de Haro sobre la aplicación de las redes sociales a la educación. Juan José de Haro es, con toda probabilidad, el especialista más atento en España al desarrollo del uso de las redes sociales en educación, como se puede comprobar en su libro o en su blog, del cual destacamos algunos enlaces al final de esta entrada.

Destacamos aquí tres aportaciones suyas en forma de gráficos: el uso de las redes sociales en docencia, la idoneidad de ciertas redes en relación con la edad de los estudiantes y, finalmente, una interesante clasificación de redes sociales según su carácter horizontal o vertical o su carácter "completo" o de microblogging.

 

uso redes sociales

redes edades

clasificaciones redes

Evidentemente, cualquier clasificación de un medio tan volátil como las redes sociales está sometida al riesgo de cambio permanente (que Juan José de Haro asume en una tarea prometeica de constante inspección de los movimientos y cambios en la red). Aun así, las tres conclusiones que transmiten estos gráficos sí tienen validez general:

1. Las redes sociales tienen distintos posibles usos en educación, que van desde un uso no interactivo como tablón de anuncios por parte del docente hasta la realización de proyectos interdisciplinares o intercentros (o proyectos internacionales, como en eTwinning)

2. No vale cualquier red para cualquier edad ni por cuestiones legales ni por cuestiones educativas.

3. Probablemente hay redes más adecuadas para ciertos tipos de actividades y otras más genéricas y flexibles, aunque aquí la imaginación del docente y su capacidad para encontrar nuevos usos es decisivo.

Las redes sociales para el aprendizaje de idiomas

En primer lugar, si queremos aprender o enseñar a través de una red social, la enseñanza de idiomas ha generado un buen número de servicios en la red que, con estructura de red social, nos permiten tanto un aprendizaje formal de la lengua (en el sentido de aprendizaje gramatical y léxico, fundamentalmente) así como entrar en contacto con otros usuarios del idioma para intercambiar mensajes orales o escritos (de manera síncrona o asíncrona). Asumiendo también el riesgo de apariciones y desapariciones en el mercado, podríamos mencionar las siguientes (por estricto orden alfabético):

Así pues, como vemos existe una variedad de posibles servicios para elegir dependiendo de variables como el grado de interacción con otros usuarios que deseemos, el control que queramos que ejerza la plataforma sobre nuestro aprendizaje o, simplemente, el presupuesto con el que contemos.

Por otro lado, la red social nos permite aspirar a un objetivo fundamental en la enseñanza de una lengua: no concentrarnos en enseñar el idioma, sino en hacer cosas con el idioma. A pesar de que buena parte de nuestro aprendizaje de lenguas en contextos formales ocurre descontextualizado de cualquier práctica social, en realidad normalmente son las prácticas sociales las que dan sentido a la comunicación: escribimos un post-it porque queremos avisar a un compañero de piso que se ha acabado la leche, dejamos un mensaje en el buzón de voz para recordar que el cine empieza a las seis, leemos la guía de televisión en el periódico para encontrar a qué hora emiten nuestro programa favorito y escuchamos la radio para conocer cómo transcurre el partido de futbol de nuestro equipo. La comunicación forma parte de prácticas sociales más amplias e incorporar estas prácticas sociales a la enseñanza de lenguas es fundamental para que el estudiante se apropie de la lengua eficazmente.

Así, los estudiantes pueden realizar un proyecto, por ejemplo de conservación del hábitat del camaleón. Para ello se informan, hacen un trabajo de campo, preparan materiales y comienzan una campaña de concienciación internacional sobre el camaleón, para lo cual utilizan las redes sociales tanto en castellano como en inglés. En ese sentido, las redes sociales nos permiten movernos entre el small talk ("cotilleo" o comunicación para el mantenimiento de la interacción social) y el big talk (los "grandes temas" o comunicación en torno a un contenido), según Gee y Hayek (2011). Es decir, en las redes sociales podemos alternar (y de hecho lo hacemos) entre los registros formales e informales así como también nos movemos entre distintos temas y dominios.

Por otro lado, la red social impone sobre el mensaje la presión de lo público. Clay Shirky (2008) afirma que en esta época de perfecta "copiabilidad" infinita e instantánea, el simple acto de escribir y enviar un mensaje de correo electrónico es una forma de publicar. Por ello las fases de organización-borrador-revisión-edición (sobre todo en el texto escrito) son fundamentales dentro de una red social, donde cualquier mensaje es una publicación. Es más, ciertas "publicaciones" en la red no son realmente productos acabados sino que se mantienen permanentemente en fase beta. Un artículo en Wikipedia, como también nos recuerda Clay Shirky (2008), o una entrada en un blog no son productos sino textos en proceso que están constantemente sometidos a la labor de revisión y edición.

Sin embargo, esta misma presión, que puede ser vista en términos positivos como una "presión para la mejora", también influye en la participación en la red social. Los estudiantes más introvertidos o como menor competencia comunicativa pueden sentir esta presión negativamente y no desear ser expuestos públicamente. En este sentido, es fácil que una red social caiga bajo los efectos de la "ley de potencias" y que sea un pequeño número de participantes quienes escriban la mayor parte de los mensajes.

Para evitarlo y para hacer un uso eficaz de las redes sociales, debemos reconsiderar el valor de estas en relación con el grupo de estudiantes: no consiste en "redsocializar" al grupo, sino en permitir que el trabajo presencial en equipos cooperativos que transcurra en el aula se pueda abrir al exterior a través de las redes sociales. Es decir, como ya comentamos en una entrada anterior, generar situaciones de aprendizaje cooperativo en el aula y de aprendizaje colaborativo (entre el alumnado o con otros estudiantes) a través de la red. De esta forma el camino de construcción de la identidad digital (y también de la identidad discursiva) no se recorre en solitario, sino con el resto de compañeras y compañeros de la clase.

En resumen, las redes sociales pueden ser una vía de externalización de las tareas y proyectos que nuestros estudiantes realicen en clase, permitiendo así la interacción con otros usuarios de la red sobre cuestiones centrales del currículo y de sus propias vidas. Probablemente no estemos aun en el nacimiento de esta posibilidad pues, aunque las redes sociales comenzaron allá por 1997 con sixdegrees.com, en realidad aun hay más gente fuera que dentro. Pero, ¿qué pasará cuando estemos todos dentro? Lo veremos. Quizás entonces entradas como estas sean ya solo curiosidades de una época en la que estar conectado y aprender en conexión eran todavía un juego de frikis.


Esta entrada recoge algunas de las ideas presentadas en el taller "Redes sociales, lectura y escritura", dentro del curso "Leer y escribir en español en la red". De esas ideas, las buenas provienen de los siguientes enlaces (además de los ya citados en el cuerpo de la entrada):

Una web imprescindible:

En Educ@contic (entre otros):

 Sobre desarrollo profesional y formación del profesorado en la red:

Para saber más, la obra de Juan José de Haro (textos de 2010 a 2011) es especialmente relevante:

También te puede gustar conocer la propuesta de Celestino Arteta:

así como algunos otros enlaces interesantes:

Por otro lado, en el taller vimos estos dos vídeos, que te pueden interesar:

 Y para acabar, ¿te animas con el crucigrama sobre "social media" de The New York Times?

Valoración media
5
Tu voto: Ninguno Valoración: 5 (4 votos)
5
Tu voto: Ninguno Valoración: 5 (4 votos)
Compártelo con un amigo
X
Recomendar a un amigo
Comparte este post en: | Más

Comentarios del post

Avatar de newccb99

el lio de las redes sociales

menudo lio es esto de las redes sociales, hay doscientas mil diferentes y lo pero no es eso sino que le tienes que dedicar 2000 horas a cada una si quieres hacer algo, se te van las horas como nada, yo lo estoy intentando para mi web Tours a Europa pero es muy complicado

... Escrito por newccb99 el día 02/04/2012 - 16:59

Deja un comentario

El contenido de este campo no será publicado.
  • Web page addresses and e-mail addresses turn into links automatically.
  • Lines and paragraphs break automatically.
  • Allowed HTML tags: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd> <p> <b> <br>

CAPTCHA
Esta pregunta se realiza para comprobar que eres una persona.
Image CAPTCHA
Enter the characters shown in the image.
To prevent automated spam submissions leave this field empty.

archivo del blog

Escúchanos

PodcastiTunes

Red de Buenas PrácTICas

Calendario TIC

enlázanos